Cuando estamos a las puertas de la Natividad del Nuestro Señor, conviene recordar que nos acercamos a uno de los momentos más sublimes de la humanidad.
Es buen momento para recordar el mensaje que nos han legado aquéllos que han estado y que están muy cerca de Él. Recordar al Papa Juan Pablo II, quien nos dijo “en Belén nació Aquel que, bajo el signo del pan partido, dejaría el memorial de la Pascua. Por esto, la adoración del Niño Jesús, en esta Noche Santa, se convierte en "Eucaristía."
Estas palabras nos llevan mucho más allá, del nacimiento tradicional, nos lleva a contemplar algo más grande, en la imagen del Niño Jesús.
San Josemaría también nos dejó un pensamiento, para meditar, en Forja 274, escribió: Jesús nació en una gruta de Belén, dice la Escritura, “porque no hubo lugar para ellos en el mesón”.-No me aparto de la verdad teológica, si te digo que Jesús está buscando todavía posada en tu corazón.
Un mensaje profundo que nos debe llevar a la meditación.
Cito también al Papa Benedicto XVI, quien dejó escrito en una homilía: “Pidamos al Señor que nos dé la gracia de mirar esta noche el pesebre con la sencillez de los pastores para recibir así la alegría con la que ellos tornaron a casa” y para finalizar escribió: “Y se cumpla en todo el mundo lo que los ángeles cantaron en aquella noche: “Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor”. ¡Amén!
Guillermo Ordóñez Jonama